martes, 3 de marzo de 2009

Ventana al mar


Aquella tarde de Enero,
entre el cierzo y la marea,
se alzo la calma un instante,
y entre rocas silenciosas,
amenudo desgastadas,
no pude por más que abrir,
una ventana hacia el mar.

El mar y yo frente a frente
empezamos a soñar,
mostrando su rostro amable,
unido a mi desde niño,
me ofrecia un espectáculo,
al caer el sol en ella,
dejando el cielo rojizo,
como un sueño que no acaba,
de repente se alzó el cierzo,
con valentía y respeto,
y su calma enfurezida,
rompió en las rocas dormidas.

Ha llegado el momento,
de cerrar esta ventana,
hasta que vuelva a invitarme,
a soñar por un momento.

Lua...

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